REGALOS
ROMANOS 15:1,2…7
Los que somos fuertes debemos tener consideración de los que
son sensibles a este tipo de cosas. No debemos agradarnos solamente a nosotros
mismos. Deberíamos ayudar a otros a hacer lo que es correcto y edificarlos en
el Señor…Por lo tanto, acéptense unos a otros, tal como Cristo los aceptó a
ustedes, para que Dios reciba la gloria. (N.T.V.)
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¿Te gustaría ser el
regalo de navidad que otros esperan?
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Todos podemos ser
regalos.
Las personas son regalos
que la vida nos ha dado y como todos los regalos, llegan envueltas:
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Algunas vienen
envueltas en forma muy bella, otras de una manera menos atractiva,
y otras cerradas con gran rigidez.
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Algunas llegan maltratadas,
pero otras llegan como “Entrega Especial”. Pero la
envoltura no es el regalo y es importante darse cuenta de esto, ya que es
muy fácil equivocarse y juzgar el contenido por el estuche.
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A veces el regalo se
abre con facilidad; otras veces se necesita la ayuda de otras personas.
Tal vez porque tienen miedo, quizá antes fueron heridas y no quieren ser
lastimadas de nuevo. Pudo ser que alguna vez se abrieron y fueron
desechadas. Quizá ahora se sienten más bien como “cosas”, que como seres
humanos.
Yo soy una
persona. Como todas las demás personas, también soy un regalo.
Poseo una bondad que es sólo mía, y sin embargo, algunas veces tengo miedo de
mirar dentro de mi envoltura. Tal vez temo decepcionarme, quizá no confío
en lo que llevo dentro, o puede ser que en realidad nunca he aceptado el
regalo que soy. Cada encuentro y comunicación entre personas es un intercambio
de regalos. Mi regalo soy yo, tú eres tu regalo. Somos obsequios de
Dios, unos para otros. Es difícil pensar que aquel que me ha
lastimado, es también un regalo de Dios. Pero si vemos la ofensa como una
envoltura maltratada y no nos quedamos con ella, seguramente encontraremos un
hermoso regalo, pues de cada suceso Dios nos tiene una enseñanza para crecer en
su amor y en nuestra fe. Nosotros mismos podemos
tener una envoltura maltratada por el tiempo o las circunstancias, pero lo que
llevamos dentro siempre será hermoso, pues quien lo puso ahí es nuestro
Creador. Sólo tenemos que ver hacia adentro y estar listos para
darnos. Descubre en tu interior todos los dones con los que El Señor te
conformó y sé el digno regalo para los que te necesitamos.
CONFESION DE FE:
PROCURARE SER UN BUEN
REGALO PARA MIS SEMEJANTES, TAL VEZ EL MEJOR REGALO QUE ELLOS PUEDAN RECIBIR DE
LA MANO DE DIOS EN ESTA EPOCA DE NAVIDAD.
ORACION:
Señor Jesús, Príncipe de
Paz, esencia de la navidad. En este día reconozco que tú eres mi hacedor y que
por lo tanto yo puedo confiar en lo que soy en ti. Que por tu inmenso amor
puedo dar a otros lo que tú me has dado por gracia, el regalo mas preciado que
alguien pueda recibir, tu amor y misericordia incondicionales. Lléname aun más
de tu Espíritu Santo, para que te reflejes en mí. Gracias Padre Celestial por
un regalo inmenso, que son las personas que pones en mi camino. Amén.
Juan Manuel Lamus O.
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