domingo, 20 de diciembre de 2015

REGALOS


REGALOS

ROMANOS 15:1,2…7 Los que somos fuertes debemos tener consideración de los que son sensibles a este tipo de cosas. No debemos agradarnos solamente a nosotros mismos. Deberíamos ayudar a otros a hacer lo que es correcto y edificarlos en el Señor…Por lo tanto, acéptense unos a otros, tal como Cristo los aceptó a ustedes, para que Dios reciba la gloria. (N.T.V.)

©      ¿Te gustaría ser el regalo de navidad que otros esperan?
©      Todos podemos ser regalos.

Las personas son regalos que la vida nos ha dado y como todos los regalos, llegan envueltas:
©      Algunas vienen envueltas en forma muy bella, otras de una manera menos atractiva, y otras cerradas con gran rigidez. 
©      Algunas llegan maltratadas, pero otras llegan como “Entrega Especial”.   Pero la envoltura no es el regalo y es importante darse cuenta de esto, ya que es muy fácil equivocarse y juzgar el contenido por el estuche.
©      A veces el regalo se abre con facilidad; otras veces se necesita la ayuda de otras personas.  Tal vez porque tienen miedo, quizá antes fueron heridas y no quieren ser lastimadas de nuevo.  Pudo ser que alguna vez se abrieron y fueron desechadas.  Quizá ahora se sienten más bien como “cosas”, que como seres humanos.

Yo soy una persona.  Como todas las demás personas, también soy un regalo.  Poseo una bondad que es sólo mía, y sin embargo, algunas veces tengo miedo de mirar dentro de mi envoltura.  Tal vez temo decepcionarme, quizá no confío en lo que llevo dentro, o puede ser que en realidad nunca he aceptado el regalo que soy. Cada encuentro y comunicación entre personas es un intercambio de regalos.  Mi regalo soy yo, tú eres tu regalo.  Somos obsequios de Dios, unos para otros.  Es difícil pensar que aquel que me ha lastimado, es también un regalo de Dios.  Pero si vemos la ofensa como una envoltura maltratada y no nos quedamos con ella, seguramente encontraremos un hermoso regalo, pues de cada suceso Dios nos tiene una enseñanza para crecer en su amor y en nuestra fe. Nosotros mismos podemos tener una envoltura maltratada por el tiempo o las circunstancias, pero lo que llevamos dentro siempre será hermoso, pues quien lo puso ahí es nuestro Creador.  Sólo tenemos que ver hacia adentro y estar listos para darnos.  Descubre en tu interior todos los dones con los que El Señor te conformó y sé el digno regalo para los que te necesitamos.

CONFESION DE FE:
PROCURARE SER UN BUEN REGALO PARA MIS SEMEJANTES, TAL VEZ EL MEJOR REGALO QUE ELLOS PUEDAN RECIBIR DE LA MANO DE DIOS EN ESTA EPOCA DE NAVIDAD.

ORACION:
Señor Jesús, Príncipe de Paz, esencia de la navidad. En este día reconozco que tú eres mi hacedor y que por lo tanto yo puedo confiar en lo que soy en ti. Que por tu inmenso amor puedo dar a otros lo que tú me has dado por gracia, el regalo mas preciado que alguien pueda recibir, tu amor y misericordia incondicionales. Lléname aun más de tu Espíritu Santo, para que te reflejes en mí. Gracias Padre Celestial por un regalo inmenso, que son las personas que pones en mi camino. Amén.



Juan Manuel Lamus O.

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